jueves, 31 de mayo de 2018

YA SE ENCUENTRA EN LIBRERIAS...“La Dama del Camino y otros Relatos Chilenos de Horror”







“¿Qué puede esperar el lector  de “La Dama del Camino y otros Relatos Chilenos de Horror”? Al menos yo no salgo de mi asombro. La considero una obra sobrecogedora. Perfecta. Literatura de Altura. No le sobra ni le falta nada. Se permite el lujo de ser poética sin perder una sola cualidad narrativa”.  (Cesar Parra  abril, 2017)




EL BAILE DEL FOGÓN: “... Era un lugar asombroso, y estaba lleno de pequeñas troneras construidas en forma armónica.  Me llamó la atención  lo ordenado de esos agujeros en hileras verticales y horizontales. Ciertos objetos de madera que sobresalían de algunos de ellos me llevaron a intuir algo…Una exclamación de asombro de Vicencio me robó la conclusión:            ¡Esta cuestión es un cementerio...!”



EL RETRATO: “—No hay rostros perfectos, Nilas. Y en la naturaleza, no hay ninguna manifestación sensible de lo perfecto. Lo perfecto… y, sorpréndete de esto,  no es sinónimo de beneficioso. Lo perfecto para nosotros, si nos llegamos a enfrentar a ello, es un desconcierto que rompe todo nuestros patrones y tiene efectos fisiológicos concretos, como los deseos de vomitar y el miedo...”


 LA DAMA DEL CAMINO: “…La sorpresa le llevó mecánicamente a aplicar los frenos de la camioneta, la que con un sonido de neumáticos y resbalones de piedrecillas, se detuvo a algunos metros de ella. No podía dar crédito a sus ojos: enfrente de él se hallaba UNA MUJER. Agitó su palma sobre el parabrisas para distinguirla mejor y, en efecto, pese a su estupor, estaba recortada contra los faroles una hermosa joven...”


EL CHUNCHO: “—En efecto... —aseveró el viejo— es junio veintitrés... La víspera de la noche de San Juan... ¿Y eso qué tiene de particular...? —preguntó con falso candor, pues sabía perfectamente de las connotaciones fatídicas y agoreras que esa noche tiene para la creencia popular...Pues —añadió en un bajo y susurrante tono de voz, dejando caer una a una sus palabras buscando un efecto casi teatral—.  Esta noche el Chuncho COME GENTE...”



EL TABACAZO: No, don Polo. Lo que le pasó es que le dieron un “Tabacazo”. ¿”Tabacazo” ?Tal como suena. Es un hechizo de los peores de la brujería chilena. Se hace con hojas de tabaco, fluidos menstruales y ciertas invocaciones sacadas de libros negros que más valdría que ni siquiera fuesen nombrados…”

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